Alcanfor

El alcanfor es una sustancia semisólida cristalina y cerosa con un fuerte y penetrante olor acre. Es un terpenoide con la fórmula química C10H16O. Se encuentra en la madera del árbol alcanforero Cinnamomum camphora, un enorme árbol perenne originario de Asia (particularmente de Borneo, de donde toma su nombre alterno “Árbol de Borneo”), y en algunos otros árboles de la familia de las lauráceas. Puede también ser sintetizado del aceite de trementina (producido mediante la destilación de la resina, o miera, de diversas especies de coníferas y de varias especies de árboles terebintáceos).

Propiedades:

  • El alcanfor es rápidamente absorbido por la piel, produciendo una sensación de enfriamiento similar a la del mentol, y actúa como un anestésico local leve y como antimicrobiano. Puede ser administrado en pequeñas cantidades (50 miligramos) para síntomas de fatiga y síntomas cardíacos menores.

  • Es normal incluir en la preparación de remedios para la tos, el alcanfor, pues su fuerte aroma permite descongestionar el pecho y las fosas nasales. Es por ello, que muchos medicamentos para la tos y garganta contienen en su composición alcanfor como ingrediente. Aunque es mucho más aconsejable su uso externo debido a su toxicidad, que puede convertir su ingesta en un riesgo.

  • El alcanfor es utilizado en los tratamientos para el acné, ya que evita la formación de granos y elimina los puntos negros de los poros. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas, reduce la inflamación producida por el acné, el dolor y enrojecimiento de la zona afectada.

  • Se suele incorporar una pequeña cantidad de esta sustancia, en las cremas y aceites para tratar cualquier tipo de dolores musculares. Por lo general se aplican masajes en el área  afectada y el aceite a base de alcanfor permite que la circulación sanguínea mejore y el dolor disminuya.

  • Gracias a que el alcanfor es bastante efectivo para aliviar el dolor y la picazón de manera temporal, se puede utilizar como alternativa para aliviar el dolor e irritación, que produce la aparición del herpes labial. Por lo general se mezcla con aceite de coco y se aplica en la zona afectada.

Para tener en cuenta:

  • En el caso de uso en exceso y desmedido del alcanfor en los tratamientos mencionados es posible que aparezcan algunos efectos no deseados a tener en cuenta para evitar agravar la situación.
  • Dentro de los síntomas se encuentran, dolor de cabeza y malestar general, irritación de la piel (enrojecimiento y sarpullido) y vómito.
  • Como recomendación general evita aplicarlo sobre heridas abiertas, arañazos y cerca de mucosas y ojos.
  • A pesar de que el alcanfor tiene beneficios para la salud, no es recomendable utilizarlo si se está embarazada o en periodo de lactancia, si se tiene epilepsia, Parkinson y en niños.
  • Tampoco debe aplicarse en fosas nasales o si se tiene la piel delicada, ni debe incluirse en tratamientos hepáticos, biliares, infecciones urinarias y cólicos.

Foto: mejorconsalud.com