Aloe Vera

El Aloe Vera es una planta suculenta de la subfamilia Asphodeloideae dentro de la familia Xanthorrhoeaceae.

Se distribuyó  desde Arabia y naturalizó en regiones subtropicales y templadas de ambos hemisferios, incluido el Mediterráneo.

En algunos lugares popularmente suele llamarse Aloe vera o Aloe maculata. Si bien este último puede tener propiedades medicinales similares, a nivel farmacéutico es importante una correcta identificación de la especie.

Actualmente, hay más de 250 diversas variedades reconocidas de Aloe, de las cuales, solamente tres o cuatro tienen características curativas o medicinales significativas.

En España su cultivo es cada vez más común, siendo Córdoba la principal área productora, encontrando en Canarias un cultivo totalmente salvaje.

De ella se obtienen dos productos:

Gel, que es la porción mucilaginosa del parénquima tisular ( tejidos vegetales fundamentales que prevalecen en la mayoría de los órganos vegetales formando un todo continuo. Se localizan en todos los órganos vegetales, llenan espacios libres que dejan otros órganos y tejidos, como por ejemplo el Parénquima clorofílico, que realiza la fotosíntesis), o mesófilo situado en el centro de las hojas . 

De esta pulpa se extrae un gel brillante y amargo. Debe eliminarse la piel para evitar la oxidación, que le daría un color oscuro. Para conservarlo en buenas condiciones debe estabilizarse el material recién obtenido y preservarlo de la contaminación bacteriana y fúngica.

Acíbar, es el zumo que resulta de la incisión de las hojas, es un sólido cristalino de color marrón y muy amargo. Se localiza en las células pericíclicas situadas cerca de los haces conductores inmediatamente por debajo de la epidermis, entre el parénquima clorofílico y el mucilaginoso. En general, se obtiene dejando fluir el líquido que sale de las hojas cortadas transversalmente en un recipiente. El olor es característico y fuerte.

Las hojas deben ser cortadas por la base, cerca del tallo. Una vez recolectadas, las hojas son lavadas y fileteadas. La epidermis, debe eliminarse, ya que contiene aloína, una sustancia tóxica.

Propiedades:

  • El aloe vera contiene compuestos bioactivos que mejoran la salud (Vitaminas, minerales, Aminoácidos, Antioxidantes).
  • Sirve como tratamiento de las úlceras bucales (aftas) aplicando gel.
  • El jugo de aloe vera puro reduce la placa dental tanto como los enjuagues bucales.
  • Puede mejorar la elasticidad de la piel y ayudar a prevenir las arrugas.
  • Acelera la curación de quemaduras.
  • Tiene potentes propiedades antioxidantes y antibacterianas, ayudan a impedir el crecimiento de ciertas bacterias que causan infecciones en el ser humano.

Para tener en cuenta:

  • Las personas con diabetes deben ser cautelosas si toman aloe por vía oral, ya que el aloe puede disminuir los niveles de glucosa en sangre.
  • Cualquier producto que utilizas no contiene aloína, que es un poderoso laxante. Altas dosis orales de aloe pueden resultar peligrosos, dando lugar a calambres abdominales y diarrea. 
  • Dosis altas de de aloe vera se han relacionado también con insuficiencia renal.
  • El uso tópico del aloe vera puede causar irritación, ardor o picazón de la piel en algunas personas. No aplicar aloe vera en cortes profundos o quemaduras graves.
  • Las personas alérgicas al ajo, las cebollas o los tulipanes son más propensas a ser alérgicas al aloe vera. 
  • Si se toma medicamentos con regularidad, hablar con el médico antes de usar suplementos con aloe pues pueden interactuar con aquellos.
  • Los suplementos con aloe vera no deben ser utilizados por niños pequeños ni mujeres embarazadas o amamantando. En caso de degeneración del hígado y la vesícula biliar deberían igualmente consultar con un médico.
  • El uso prolongado puede llevar a la pérdida de electrolitos, especialmente potasio. Una de las maneras en que podemos notar si toleramos bien el consumo oral de aloe vera es simplemente comprobando las reacciones inmediatas de nuestro cuerpo. Si se experimenta algún efecto secundario después de usarlo durante un corto período de tiempo (1-2 semanas), parar y esperar al menos un mes antes de comenzar de nuevo.

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